Impulsar estrategias formativas dirigidas a niños, niñas y jóvenes, integrando enfoques lúdicos, pedagógicos y digitales que hagan atractiva la participación de nuevas generaciones. Además, se sugiere incorporar metodologías como las Escuelas de Campo adaptadas a dinámicas familiares, fortaleciendo el rol de los jóvenes como promotores rurales.